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Ashgabat, la capital del mármol blanco de Turkmenistán

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Definir nuestro paso por Ashgabat (o Asjabad) puede resultar realmente complicado. Ya habíamos tenido nuestra primera visión parcial la noche que aterrizamos desde Mary donde percibimos enormes edificaciones iluminadas más propias de Las Vegas que de una ciudad de Turkmenistán pero hoy, procedentes de Awaza en la costa del Mar Caspio, la hemos visto en su máximo explendor. La "ciudad blanca" o "ciudad del mármol blanco" podrían ser definiciones perfectas para Ashgabat, capital de Turkmenistán, una metropoli donde enormes moles gubernamentales, palacios y memoriales cubren el horizonte. ¿Tendrá el récord de "población más pesada del mundo?" Y, por cierto, ¿dónde está la gente?


Nuestra ruta gira al norte, de regreso a Uzbekistán, pero el camino es largo y haremos una parada muy especial por el camino.

Ashgabat, la capital del mármol blanco de Turkmenistán

Tras dos días de completo relax en Awaza, que nos ha venido fenomenal para recuperar fuerzas, hoy hemos madrugado un poco más y, tras desayunar, hemos hecho checkout en el Seyran Hotel y puesto rumbo al aeropuerto de Turkmenbashi, ciudad por la que ya pasamos a nuestra llegada a la costa del Mar Caspio (cafecitos 10 TMT). Nuestra ruta de hoy será parecida a la siguiente…


El vuelo no es mucho más largo que un A Coruña - Madrid a los que estamos acostumbrados. Quizás es también desde las alturas donde se logra ver la magnitud del país en el que nos encontramos donde el 80% está ocupado por un vasto desierto solo interrumpido por enormes canales de agua que han secado el Mar de Aral y que hoy riegan toda esta parte sur de Turkmenistán




En apenas 1 hora estamos viendo esa ciudad de blanco intenso que conocimos la noche que llegamos desde Mary días atrás. Hoy tendremos la oportunidad de explorarla un poco más



Ashgabat es la capital de Turkmenistán y otra de las obras de un gobernante que quiso dotar al país de una nueva identidad pero empezó por el propio culto a su persona, como hemos ido viendo días atrás. Los viejos edificios se pintaron de blanco y los nuevos surgieron en forma de moles de mármol importados, plazas con fuentes de medio mundo, calles y avenidas amplias y preciosas farolas. Hoy son más de !500! y solo el barrio de Berzengi ostenta uno de esos récord Guinness más absurdos, el de la mayor concentración de edificios de mármol blanco del mundo.



Pero, según te adentras, te das cuenta que esta obra de arte es más bien un decorado limpio y ordenado donde !no hay nadie! y además tiene muchas restricciones. Conducir con el coche sucio no está permitido así como sacar fotos al Palacio Presidencial o fumar en las calles.



Y volvemos a preguntar, ¿dónde está la gente? Demasiado vacía. Demasiado perfecta. Ashgabat es… el lugar más extraño que hemos visto en mucho tiempo, reconstruido sobre los escombros de los escombros que mongoles y naturaleza (en forma de terremotos) fueron dejando décadas y siglos atrás.

Qué ver en Ashgabat en… ¿unas horas? !un extraño decorado!

Íbamos a ponernos a organizar los atractivos que ver en Ashgabat en detalle para futuros viajeros (como en otras ocasiones, ya sabéis que nos gusta hacer diarios prácticos) pero, para seros sinceros… ¿realmente alguien la va a utilizar?

EL DIARIO DE PAULA:

Creo que no he visto un lugar más insólito en mi vida, una ciudad moderna sin historia, que nada tiene que ver con lo leído en internet que decía que había toques de queda y donde nadie era libre. Vamos, que nosotros nos hemos movido completamente tranquilos por donde hemos querido. Además, es absolutamente segura ya que hay guardias en cada esquina (aunque por las veces que nos dijeron que no podíamos sacar fotos ya no se si es para vigilar turistas o posibles atentados ya que aquí no se mueve un alma). La mejor definición de Ashgabat podría ser que resulta "ridículamente increíble"… pero si están haciendo hasta un parque temático tipo Disneyworld

Por Ashgabat se pueden organizar recorridos de 1 día (incluso 2 días) tanto en taxi como con algunas agencias locales (nosotros seguimos con Rustam) pero, bajo nuestra opinión y de dos personas no muy amantes de los museos (donde además no te dejan hacer fotos o te cobran 5 USD), Ashgabat no merece más allá de unas horas de curiosidad pero posiblemente sí una noche de asombro tras asombro, esa que se ve menos en las fotos de internet (utilizamos las fotos del otro día cuando llegamos)

Parque de la Independencia

El monumento de la Independencia de Turkmenistán, también llamado "el émbolo", tiene 91 m de alto en relación con el año 1991 de su proclamación y está rodeado de estatuas de personajes importantes


El centro comercial piramidal en el extremo norte es digno de visitar porque tiene la fuente más grande del mundo. Por dentro son dos pisos VACIOS, como toda la ciudad, aunque en el restaurante de la última planta se obtienen las mejores vistas a la ciudad.

Arco de la Neutralidad

A ver como explicar esto, jaja. Fue una especie de reconocimiento a la aprobación del pueblo de la política de neutralidad (en 1995 Turkmenistán se declaró país neutral junto a Suiza, Vaticano, Finlandia y otros tantos) y, como no, se representa con un arco con una estatua de oro pulido de 12 metros del propio Niyazov que, como los girasoles, buscaba el sol todo el día. Desde su muerte ya no lo hace y mira a su ciudad donde está enterrado en la mezquita que visitamos el otro día


Por 1 USD, además de otros accesos a museos o un centro de entretenimiento, se puede subir en ascensor a una de las mejores panorámicas de Ashgabat.



Sin duda, más allá que los propios locales llamen "batman" a la figura de Niyazov, lo cual nos hizo mucha gracia, este monumento es de lo más impresionante que hemos visto por el mundo

Palacio Presidencial

Está prohibido sacar fotos y es una pena porque si ya todos los monumentos son impresionantes, este se lleva la palma con sus columnas blancas y cúpulas doradas (¿o serán de oro? ya me lo creo todo)

Los edificios de los diferentes ministerios

Con la misma prohibición (aunque alguna se nos "escapa") entramos en un escenario sacado de una película de Ciencia Ficción donde los edificios que representan los diferentes ministerios tienen formas imposibles. El Ministerio de Economía tiene una moneda gigante en su parte superior, el de Educación un libro o el de Energía un mechero.


Eso si, en una avenida con tantos ministerios donde deben (o deberían) trabajar tantas personas… ¿dónde está la gente? Aquí no se ve a nadie por ningún lado.

La Villa Olímpica (en construcción en 2016)

En 2017 se celebrarán aquí los Juegos Olímpicos de 2017 en Asía y todavía se encuentra en crecimiento pero ya, a Agosto de 2016, resulta impresionante

La noria cubierta más grande del mundo

¿Otra de récord Guinness? En ese ansia por ser reconocidos y por si todo lo anterior no era suficiente, Ashgabat presume desde hace poco de haberse gastado otros 72 millones de euros en construir la noria bajo techo más grande del mundo con sus 57 metros de diámetro y 24 cabinas de seis asientos.


Hay que reconocer que en todo Turkemnistán, han logrado una iconografía muy particular y reconocible que hemos visto solo en este país, construcciones de mármol, pan de oro y detalles coloridos no vistas antes de una forma tan milimétrica.

Otras visitas de interés en Ashgabat

- Museos: Después del terremoto de 1948, donde la ciudad sufrió una enorme destrucción, todo fue reconstruido en un estilo soviético. Hoy todo está reconvertido pero hay un museo dedicado a ello. También lo hay sobre la historia de Ashgabat, sobre las alfombras, de Bellas Artes, del Estado o de Etnografía.
- Yimpas Shopping Center: Si hay un centro comercial que merece la pena es éste. Los grandes macrocentros de Dubai se quedan cortos
- Monumento de Ahalteke: Plaza que alberga 10 caballos Ahalteke, el orgullo de Turkmenistán. ¿Os acordáis que los vimos en estado salvaje el día que visitamos el cañon Yangykala?
- Mezquita de Ertogrul Ghazi: Datada de 1998 y construida en honor del padre de Osman I, fundador del Imperio Otomano.
Hipódromo nacional: Como hemos visto estos días en ciudades como Mary, no podía faltar el propio emplazamiento para las carreras de caballos, ubicado a las afueras de la ciudad

Bagt Kosgi o Palacio de la Felicidad, la mejor panorámica de Ashgabat de noche

Pero de todos ellos hay un edificio espectacular de la ciudad, con 4 puertas, también conocido como Palacio de las Bodas, que nos alucinó.


Un globo enorme de oro está inscrito en el interior de una especie de cubo en forma de estrella. Aquí se celebran bodas, de ahí en nombre anterior, pero algo nos dice que solo algunos podrán permitirsela



Desde esta colina también se pueden ver bonitas vistas de la ciudad de mármol blanco de Ashgabat. Cerca de aquí, además, podemos ver un hotel de 6 estrellas parecido al hotel Burj al Arab en Dubai llamado Yýldýz



Es precisamente por la noche cuando Ashgabat se transforma y todo se ilumina, rivalizando con Macao o Las Vegas en luces de neón.


Hemos de reconocer que la ciudad desde este punto es espectacular, incluso especial. Si nos soltasen en este lugar sin saber donde nos encontramos no dudaríamos en situarlo como uno de los puntos más mágicos del viaje.




Seguramente medio desierto tenga luz cuando cae el sol gracias a la "ciudad blanca" que ilumina de día y de noche, aunque ya nos llegó con un día y hoy no nos quedaremos para comprobarlo

La vida de un turcomano (en y lejos de Ashgabat)

Una pregunta sigue en el aire. ¿Dónde está la gente? ¿Existe vida en Ashgabat para los turcomanos o es realmente una ciudad fantasmas, limpia y sin coches hasta tal punto que roza lo absurdo? No queríamos irnos de la capital de mármol sin descifrarlo y la pregunta encuenta su respuesta en un plan que el gobierno ha desarrollado que desplazó masivamente a sus habitantes a barrios con edificios soviéticos mucho más modestos. Hasta ellos nos acercamos.



Aquí vuelven a aparecer las mujeres con sus vestidos tradicionales, las calles y avenidas mal asfaltadas o en tierra o las construcciones más decadentes de la ciudad.



También es un buen punto para comer pues el hambre empieza a apretar, ¿verdad Paula?

RESTAURANTES EN TURKMENISTÁN | ASHGABAT: Kafeterly UMYT, una moderna cafetería con snacks, sopas y otros platos, que sorprende por el lugar donde se encuentra



Tras tanto tiempo sin comer una buena hamburguesa (106 TMT varios platos y bebidas), ¿por qué no pegarse un buen capricho?

Tras comer algo tranquilamente Rustem dice que es buena hora para salir al norte. Ashgabat, la ciudad de mármol blanco, capital de Turkmenistán, queda atrás. Posiblemente no vendríamos a este lugar nunca por si mismo pero si tu viaje te lleva a tierras turcomanas, este extraño decorado ausente de vida bien merece unas horas aunque solo sea por mera curiosidad. Más allá solo hay arena…


Salimos carretera norte al mediodía de Ashgabat. Los abrasadores 40ºC nos llevan al corazón del duro y vasto desierto Karakum donde tenemos un largo camino, mientras vamos charlando de lo que nos ha deparado Turkmenistán, un país del que saldremos mañana tras 8 días de intenso recorrido. Merv, Gonur o Nisa nos trasladaron por la historia más lejana en lugares que son tesoros (Merv rivalizó con Damasco o Bagdad en belleza, Gonur nos descubrió la civilización perdida del Oxus o Margiana y Nisa nos mostró lo que fue la capital de Partia tiempo atrás). Awaza, Ashgabat o algunas mezquitas del camino nos descubrieron la obra de un loco, el primer líder del país (Awaza también el concepto turcomano del paraíso, relax y sol, siguiendo un modelo muy "Dubai"). El lago subterráneo Kow Ata o el impresionante cañón Yangykala la naturaleza más impresionante de Asía Central. ¿Qué más puede depararnos este país?




El ingrediente final que faltaba lo encontramos en Bokurdak donde vamos a parar a ver una familia, algo en que hemos insistido mucho. El moderno pueblo turcomano desciende, al menos en parte, de los turcos oghuz de Transoxiana. El estilo de vida turcomano se basaba profundamente en la caballería y su crianza era toda una tradición, al igual que lo son las alfombras, posiblemente la "marca" más antigua de las tradiciones nacionales.



Aunque para el turcomano la alfombra se convirtió en algo de su vida cotidiana, en el exterior las alfombras de Turkmenistán son vistas como un elemento de prestigio y lujo, de diseño exquisito a base de ornamentos de estrella de ocho puntas, o banderas Oguz Khan y los grandes selyúcidas. Bueno, ahora también se obliga a que aparezca el presidente e incluso se ha establecido un día nacional de la alfombra. En fin…




Sin embargo la visita nos deja un regusto amargo, algo artificial visto el escenario en que se encuentra. Le preguntamos a Rustem que hay más allá de toda esta fachada que hemos visto en Ashgabat y ahora, dónde y a qué se dedica el turcomano de a pie, el que no vemos en estas metrópolis de mármol o en esta casa preparada. Rustem nos dice que estamos en la ruta perfecta para mostrárnoslo y que hay un refrán popular que dice "Si por el camino encuentras una víbora y un turkmeno, mata primero el turkmeno". Se hace el silencio…




Tras dos horas de camino paramos en Erbent, una población que se ve bastante pobre, con edificios de una sola planta o incluso yurtas y donde la cría de ganado es parte de la economía local (pero una especie de supermercado donde comprar unas cervezas para la noche por 10 TMT). El contraste con Ashgabat es completo apenas a 3 horas de ésta.



Gente que vive de los camellos salvajes que habitan libremente en Karakum. Aquí no hay nada más, sin árboles, ni oásis, ni hierba ni agua, solo agua y el silbido del viento contra las dunas.




Hemos encontrado el otro Turkmenistán, el de los niños pobres y la gente que apenas sobrevive en un paraje inhóspito.

LA SERIE DE "UZBEKISTÁN Y TURKMENISTÁN" YA EN YOUTUBE: Aquellos que prefiráis la EXPERIENCIA AUDIOVISUAL más completa tenéis en nuestro Canal Youtube la SERIE COMPLETA DE UZBEKISTÁN Y TURKMENISTÁN y, a continuación, el capítulo de este día sin salir del artículo que estás leyendo (Ashgabat, la capital del mármol blanco)…

Este Turkmenistán nada sabe de paraísos artificiales en el Mar Caspio, de capitales de Mármol o de la riqueza que enormes reservas de gas dejan en el país. Éste solo sabe de supervivencia…



Leemos sorprendidos que los nómadas más occidentales de Asía Central son los turkmenos o turcomanos, antepasados de los turcos selyúcidas, que se desplazaron en el S.XI hasta las arenas negras del desierto de Karakum, posiblemente uno de los desiertos más inhóspitos del planeta y que cubre el 80% de Turkmenistán (como hemos visto estos días), y se convirtieron en verdaderos bandidos abatiendo las caravanas persas y rusos hasta finales del S.XIX, de ahí la frase popular que nos dijo Rustem antes. Nuestra meta es todavía más al norte en Darvaza, principal atractivo del país por el cual es conocido, pero eso en el próximo capítulo…


(Continua el DIA 13 (II): Darvaza, la Puerta del Infierno)

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