Viajes

Cuverville Island y Orne Harbor

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Gooooooooooood Morning! Good Morning! El "toque de diana" de Rolf ya lo tenemos todos en la cabeza. Me dan ganas de grabarlo y meterselo a mi despertador

Os vengo hablando de la palabra "landing" todos estos días en los relatos. Un "landing" no es más que un desembarco. Os voy a explicar como lo hacemos, por ejemplo, el de hoy…

Normalmente a las 6'30 suena el "Buenos días", que nos indica que a las 7'00 podremos pasar a tomar el desayuno. Hoy, como anoche hubo barbacoa y mini-fiesta hasta tarde, lo han retrasado a las 7'30.

Además nos recuerdan la hora del primer "landing". Hoy, por ejemplo, como el barco se ha despertado como un "arbol de Navidad" vamos a cambiar el orden previsto e iremos a primera hora a Curverville Island. 30 min antes (porque hacen falta) nos vamos a la habitación y comenzamos la que he denominado "Operación Cebolla". Calcetines térmicos, pantalón térmico, camiseta térmica y guantes térmicos componen la primera capa. El resto al gusto del consumidor. Yo acostumbro a poner un calcetin gordo y una bota polar que lleva otra especie de calcetin interior, todo ello cubierto de una polaina para el agua. Encima un pantalón de ski con doble fondo. El primero lo meto debajo de la bota para hacerla más impermeable, y el segundo por encima de todo. Arriba, una camiseta larga, una sudadera y finalmente un chambergo cortaviento forrado de goretex. También unos guantes de ski encima de los anteriores, una especie de "braga" para el cuello y un gorro con o sin cubreorejas. No, no he acabado. Aun falta echarse la crema solar, ponerse las gafas de sol con proteccion UV, ponernos un chaleco salvavidas del molchanov y coger la mochila con las camaras fotográficas. Como veis, los 30 minutos los lleva.


A partir de ahi, anuncian que las zodiak están preparadas. Le damos la vuelta al numero asignado para que ponga "OFF" y sepan que estamos fuera, lavamos las botas (tanto antes como después del "landing") y descendemos en grupos de 10 personas hacia el bote.

Normalmente suelen buscar un lugar medianamente seco para desembarcar, pero hay en ocasiones, como hoy, que no se puede, y metes las botas hasta el tobillo o más en la gélida agua. Dicen que si te caes al agua solo podrías vivir 1 minuto y medio antes de fallecer de un paro cardiaco. Se me vienen a la cabeza las imagenes del Titanic. Mejor no pensarlo, jeje

Jueves, 10 de Diciembre
Las 11'48, Cuverville Island
A 62º 37' W, 64º 40' S

En la Isla Curverville, el único lugar de desembarco es la playa Norte. El resto del perímetro está completamente obturado por enormes acantilados.




Nuevamente, es un espectáculo en estas fechas del año, en pleno verano, ver "anidar" a los "Juanitos" o pingüinos Gentoo. Y es que aquí hay una de las mayores colonias de toda la Antartida.




La Isla Curverville tiene dos tercios del terreno cubiertos por un casquete glaciar permanente y los movimientos son muy limitados, ya que hay muchas áreas vedadas para sobreguardar la vida de los verdaderos protagonistas. No obstante, vamos a usar raquetas de nieve para no hundirnos.



Es ya mi día 16 de viaje, y no puedo dejar de asombrarme como en un ambiente tan desolado, caminando sobre el hielo, entre glaciares y blancos infinitos, puede sobreponerse la vida más exótica y deslumbrante del planeta, áquella que de manera silenciosa se abre camino.






Pasamos un par de horas agradables, el tiempo es algo mejor que ayer. De nuevo, de vuelta al Molchanov


Jueves, 10 de Diciembre
Las 17'16, Spigot Peak, Orne Harbour
A 62º 33' W, 64º 37' S

Aún me sigue sorprendiendo como cambian las condiciones meteorológicas en este "submundo".

Hemos comido, y sin dejar tiempo a la "siesta" (que ya se ha convertido en una costumbre en el Molchanov), Rolf nos anuncia que quien quiera puede animarse a una buena caminata hasta el pico de Spigot Peak, en One Harbour, donde hemos fondeado


Lo que no tengo dudas, es que esta aventura en la que me acabé embarcando, no es una expedicion normal… Si ya hemos hecho caminatas, desembarcos, divisado ballenas, pinguinos, aves, focas, leones marinos, visitas en zodiak… ahora toca !!SUBIR PICOS!!!




Familia y cia, como en el relato de ayer os pegué un susto, hoy voy a contaros noticias buenas. A pesar que desde verano no hago demasiado deporte, me encuentro mucho mejor de lo que esperaba… vamos, que !!ESTOY GENIAL!!… El otro día en Isla Decepcion me encontre muy bien, pero no puse nada porque era una caminata medianamente sencilla y medianamente dura, pero hoy me siento especialmente orgulloso. A esta subida no se apunta todo el mundo, la mitad del barco decide que tras la comida, no es hora de subir picos. Manel no se anima. Angela, como es obvio, no fuerza la pierna en una subida como esta. Josep se apunta a un bombardeo y es el primero en subirme a la lancha. Yo voy en la tercera lancha. Desembarco y pongo ritmo para arriba… allí, nuevamente sorprendido, volvemos a ver a alturas considerables, a los pingüinos barbijos o Chinstraps o como les llamo yo, los "trepadores".




Las vistas de la bahía son realmente bonitas. Además, el sol ha salido a recibirnos.


En un momento de la subida, Christian, que es el que guía al grupo, no muy convencido, toma la decisión de dar media vuelta. Un cielo gris, acompañado de una ventisca de nieve se acerca hacia nosotros y puede traernos un descenso muy peligrosos. En estos momentos, casi tocando la cima, ya a pocos metros, me encuentro junto a él y a un chico de Israel. !!Los 3 muy delante del resto!! (y eso que vine en la 3ª barca). Vamos, que me he sorprendido hasta yo mismo, asi que tenía que contaroslo. Eso no quita para que según escriba estas lineas esté… MUY MUYYYY CANSADO, jejjee




Pero si me he sorprendido yo, que contaros de una señora de 79 años, que me recuerda a la abuela Maria, la "abuela chaveta" (un besazo para ella y para la Vale, que se que me leen todos los dias), !!! SUBIENDO HASTA MÁS DE LA MITAD !!!. Teniais que verlo. Que fuerza de voluntad!!. Es la mayor del barco y nos da mil vueltas a todos en entusiasmo y valentía. Eso si, las vistas lo merecían


La vuelta al Profesor Molchanov ha sido muy muy complicada. Olas gigantes hacían que la zodiak apoyada en la escalera hiciese subidas y bajadas de 3 y 4 metros. Particularmente no he tenido demasiado problema, pero uno de las personas que venía en mi bote lo ha pasado mal e incluso ha tenido una pequeña crisis de ansiedad por un momento, hasta que su mujer y los dos rusos que ayudan siempre ha subir y bajar le han atendido y subido. Una anecdota más.

Jueves, 10 de Diciembre
Las 22'16, Danco Island
A 62º 36' W, 64º 43' S

Con la cena en el cuerpo (hoy Cordon Blue), observamos que el barco ya lleva unas horas anclado delante de Danco Island. Incluso Josep y Angela, en su rato de "salita de fumar" (el piso de arriba de la borda, a la intemperie, jeje) han visto desintegrarse literalmente un iceberg, provocando unas pequeñas olas y una inmersion posterior del trozo que quedaba.

Ha comenzado a volver a nevar fuertemente. Llevamos dos días viendo la verdadera Antártida. Esa en la que las condiciones se hacen más crudas e inhospitas, como en todos los cuentos, relatos y peliculas que hemos visto anteriormente o esa imagen que todos tenemos siempre en nuestra retina. Esto hace que gran parte de los expedicionarios del Molchanov no quieran hacer esta salida. Bajamos apenas 2 lanchas, unas 20 personas. Angela, Josep y Manel no se animan esta vez.




Con estas condiciones, las raquetas (al igual que la mañana) se hacen indispensables. Christian tira del grupo montaña arriba. Nos hemos propuesto completar el cerro de Danco Island, nuevamente rodeados de multitud de nidos de pinguinos y simpaticas escenas de "pingüino ladera abajo" debido a la gran inclinación,



Estoy cansado, no os voy a engañar, aunque corona la cima ya casi con las últimas fuerzas del día.


Mientras suben el resto de compañeros, decido bajar solo un poco antes y sentarme a observar lo que me rodea. Por unos minutos, el silencio es casi completo, interrumpido por algún pingüino despistado. Siento la soledad de un inmenso desierto, el desierto blanco. Derrepente, un enorme estruendo se retuerce a lo lejos, tan lejos que no llego a alcanzar con la vista. Le siguen otros más pequeños. Son grandes témpanos desquebrajándose sobre el agua. Me siento afortunado de poder observar una naturaleza tan distinta a lo que conocemos. Incluso el sol, parece que no ha querido perderse el momento. Ya no nieva. El día acaba para mi por hoy. Mañana será otro día


Isaac desde aguas antárticas (Antártida)

Video: Cuverville Island (Junio 2020).

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